A que no, a que no te vas
A que no te atreves
a marcharte para siempre
como juras que lo harás.
A que no te vas
a que sigues aguantando
aquí a mi lado
lo que tengas que aguantar.
A que no te atreves
ni siquiera a abrir la puerta
por si yo no te reclamo
y te tienes que marchar.
A que no te vas
a que no te vas
a que no te vas
a que no te vas
a que no te vas.
A que no te vas
A pesar de lo que sabes
que yo hago
a que no te vas.
Porque en realidad,
tú prefieres estas cartas
que te he dado
a quedarte sin jugar.
A que se te olvida
en un momento lo que dices
y me besas como un loco
y me vuelves a besar.
A que no te vas
a que no te vas
a que no te vas
a que no te vas
a que no te vas.
A que no te vas
a que sigues como un perro
aquí a mi lado
hasta que yo diga ¡ya!
A que no te vas
porque vives por mi amor obsesionado
y no puedes renunciar.
Y aunque siga siendo como ahora
y siempre he sido
como tú me has conocido
porque no quiero cambiar.
A que no te vas
a que no te vas
a que no te vas
a que no te vas
a que no... a que no te vas.
Rocio Jurado y Rephael